Crazy He Calls Me
1949en

Crazy He Calls Me

Billie Holiday
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Fecha1 octubre 1949
ÁlbumThe Songs of Wasteland: Music as Heard in Fallout 3

Letra y traducción

I say I'll move the mountains

Digo que moveré las montañas

And I'll move the mountains

Y moveré las montañas

If he wants them out of the way

Si él quiere quitarlas de en medio

Crazy he calls me

Loca me llama

Sure, I'm crazy

Claro, estoy loca

Crazy in love, I say

Loca de amor, digo

I say I'll go through fire

Digo que atravesaré el fuego

And I'll go through fire

Y atravesaré el fuego

As he wants it, so it will be

Como él lo quiera, así será

Crazy he calls me

Loca me llama

Sure, I'm crazy

Claro, estoy loca

Crazy in love, you see

Loca de amor, ya ves

Like the wind that shakes the bough

Como el viento que sacude la rama

He moves me with a smile

Él me conmueve con una sonrisa

The difficult I'll do right now

Lo difícil lo haré ahora mismo

The impossible will take a little while

Lo imposible tomará un poco más

I say I'll care forever

Digo que lo querré para siempre

And I mean forever

Y lo digo en serio, para siempre

If I have to hold up the sky

Si tengo que sostener el cielo

Crazy he calls me

Loca me llama

Sure, I'm crazy

Claro, estoy loca

Crazy in love am I

Loca de amor estoy

Preguntas frecuentes

¿De qué trata "Crazy He Calls Me"?

"Crazy He Calls Me" es un estándar de jazz escrito por Bob Russell (letra) y Carl Sigman (música) en 1949, popularizado por la grabación de Billie Holiday de 1956 para el sello Verve Records, con arreglos de Ray Ellis. La canción es una tierna y resignada declaración de devoción: la narradora admite que su disposición a hacer cualquier cosa por su amado —mover montañas, atravesar el fuego, sostener el cielo— hace que él la llame "loca", y ella lo acepta, presentando su amor absorbente como una forma de locura. Holiday la grabó en la época retratada en su autobiografía "Lady Sings the Blues", marcada por dificultades personales pero también por algunas de sus interpretaciones vocales más emocionalmente crudas. La combinación de imágenes hiperbólicas y vulnerabilidad silenciosa la convirtió en favorita entre los vocalistas de jazz, versionada después por artistas como Sarah Vaughan, Etta James, Diana Krall y Fiona Apple (destacadamente en la película "El talento de Mr. Ripley").

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